martes, 24 de febrero de 2009

God, no.

Desde que tengo uso de razón, en mi casa se ha hablado de dinero cada día de mi vida. Sin discutir, pero siempre diciendo "¿por qué la plata no me alcanza?".
A mi la plata no me va ni me viene, lo poco que he tenido lo he compartido con mi familia sin dudarlo.
Pero no se como se sentirá poder decir: "me gusta esto, lo compro".
Estoy harta de que cada cosa que se rompe haya que hacer un circo para comprar algo nuevo.
No quiero morir sin darle a mi familia las cosas que necesitan, lo que les falta.
No quiero morir sin vivir la vida con los lujos del dinero.

Lo que me hizo un click en la mente fue ver por people & arts un especial sobre yates, los más lujosos en el mundo, y un par de gays eligiendo el mas bonito y enojándose porque no se lo podía quedar en el momento y para siempre.
Vi muchas imágenes, muchos precios y me indigné demasiado al pensar que nunca en mi vida mi culo podría pasearse arriba de una de esas cosas ni siquiera por cinco segundos.
El yate que más me gustó fue el "Mine Games" de "Trinity Yachts"

Giré mi cabeza y observé en donde vivía, nada despreciable pero no tiene comparación, ¡dios mio!

Quiero saber que se siente tener lo que quiera, viajar en un monstruo como ese.
Entro a Internet, y observo costosos vestidos, lo más hermosos, la más sexy lencería de encaje, hermosas casas de fin de semana y el mejor equipo en electrónica.

Algunas personas dirán que "la plata no hace la felicidad", yo hasta hace un par de días pensaba lo mismo. Tengo casi 25 años y siempre penando por lo que no se puede tener.
Si tengo un gran parque para mis mascotas ¿no serán felices los perritos?.
Si la compu de mi hermano se rompió y al momento sale y se compra otra sin penar, ¿el no seria feliz. Obvio que todos seriamos más felices con el dinero.

Pero lo que tengo bien sabido es que como no todo es malo, tampoco todo es bueno, y quizás, si tendría riquezas estaría penando por otras cosas ahora.
Si, no soy un ojete conformista y me agrada ser así. No puedo quedarme en una sola cosa, es... como una revelación, hasta ayer quería quedarme en lo mio y nunca me importó avanzar, no he tenido ambiciones más que en cuanto al amor, y hoy... todo es diferente, quiero vivir de otra manera. Probar otras cosas en cuanto a calidad de vida, tomar una coca cola sin pensar en lo que cuesta y en que podría estar utilizando ese dinero para otra cosa.
Se acabó, quiero otra cosa para mi y mi familia y que nadie se atreva a contradecirme porque seria un maldito hipócrita que no ve la realidad, penando para pagar la puta e indispensable luz no se puede vivir, ahí tienen otro ejemplo.


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